Cancer de Piel no Melanoma: La terapia Fotodinamica es una opcio muy efectiva con un excelente resultado cosmético

Home » Artículos » Cancer de Piel no Melanoma: La...
Enviar a un amigo
Noviembre 2008
Cancer de Piel no Melanoma: La terapia Fotodinamica es una opcio muy efectiva con un excelente resultado cosmético
Por
Paradigma



  • La terapia fotodinámica con metil aminolevulinato (MAL) combina la utilización de una crema y la iluminación con una lámpara especial. Cuenta con altas tasas de curación y no afecta al tejido sano.
 
  • Durante el Primer Foro Argentino de Terapia Fotodinámica en Dermatología realizado recientemente en Buenos Aires, el prestigioso dermatólogo alemán  Rolf-Markus Szeimies, presentó las últimas novedades y usos futuros de esta terapia.
 
 
Durante el Primer Foro Argentino de Terapia Fotodinámica en Dermatología realizado recientemente en Buenos Aires, el Dr Rolf-Markus Szeimies, prestigioso profesor de dermatología de la Universidad de Regensburg (Alemania), presentó las últimas novedades en la utilización de la terapia fotodinámica (TFD) en dermatología. La TFD es un tratamiento altamente efectivo para el tratamiento del cáncer de piel no melanoma que presenta importantes ventajas con respecto a otras alternativas terapéuticas ya que permite obtener además mejores resultados cosméticos y por consiguiente una mayor satisfacción del paciente.
 
Existen distintos tipos de cáncer de piel, pero básicamente se pueden clasificar en cáncer de piel Melanoma y No Melanoma. El melanoma es la forma más peligrosa ya que tiende a extenderse a otras zonas del cuerpo; sin embargo, si se detecta precozmente tiene más de un 90% de posibilidad de curación. El cáncer de piel no melanoma se encuentra entre los cánceres más comunes del ser humano. Es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en la piel, su incidencia es casi 20 veces mayor que la del melanoma maligno, raramente es mortal, pero si no se lo trata puede dañar órganos y estructuras cercanas que pueden afectar la calidad de vida de los pacientes. “El cáncer de piel no melanoma es un problema creciente en todo el mundo; su incidencia aumenta especialmente como consecuencia de una mayor exposición solar (rayos ultravioletas o RUV). Vemos por lo tanto un aumento en la incidencia de cánceres de piel no melanoma, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular o de células escamosas y lesiones precancerosas como la queratosis actínicas”, afirmó el doctor Rolf-Markus Szeimies.
 
En la actualidad es el cáncer con mayor prevalencia en la raza blanca, como suele aparecer y manifestarse en zonas de piel más expuestas al sol (rostro, espalda, orejas, dorso de las manos) el tratamiento se enfoca en destruir las células malignas y erradicar el tumor, pero se intenta además conservar la apariencia estética (que no queden cicatrices) y la funcionalidad de la piel en el corto plazo.
 
Usualmente las opciones terapéuticas oncológicas incluyen diversos tipos de cirugías, crioterapia, láser y la radioterapia. Sin embargo, estos procedimientos requieren la extirpación de la lesión y el tejido circundante, por lo que toman más tiempo de recuperación y sus resultados cosméticos y funcionales no son tan aceptables en algunos casos. La terapia más reciente y que en muchos países ya se ha ubicado entre las terapéuticas de primera línea en el tratamiento del cáncer de piel debido a la alta eficacia que ha demostrado, es la Terapia Fotodinámica con Metil Aminolevulinato (MAL); que combina la utilización de una crema y la iluminación con una lámpara especial.
 
“La terapia fotodinámica es un tratamiento que se realiza en el consultorio del médico y es aplicado por el mismo dermatólogo. Esto constituye una ventaja con relación a otras alternativas terapéuticas disponibles, como por ejemplo, la cirugía, ya que el paciente es tratado por su médico lo cual fortalece la relación médico – paciente e incide en forma directa sobre su evolución. Sumado a esto, cuando aplicamos TFD obtenemos un excelente resultado cosmético; lo que constituye uno de los aspectos más importantes”, explicó el dermatólogo alemán.
 
El metil aminolevulinato, es una crema que se aplica sobre el área de la lesión y en parte del tejido sano adyacente para asegurarse de tratar todas las células del tumor, ya que algunas pueden ubicarse en los límites del tejido sano. Se cubre con un vendaje que impide el paso de la luz por un tiempo de incubación de aproximadamente 3 hs (± ½ hora). La aplicación de la crema permite que se generen porfirinas fotoactivas (sustancia fotosensible), su acumulación es aproximadamente 17 veces más alta en las células tumorales que en el tejido normal, por lo que quedan de esta forma sensibles a la acción posterior de la iluminación. A las 3 horas, se retira el vendaje y la crema y se ilumina el área afectada con una lámpara especial llamada Aktilite, específicamente desarrollada para ser usada en esta técnica, que emite una luz roja (aprox. 620-630 nm) durante  8 a 9 minutos. Una semana después de la primera aplicación, se completa una segunda sesión para culminar el tratamiento. Tres meses más tarde se debe realizar una evaluación clínica completa para evaluar la respuesta a la terapia y repetirla si es necesario, o continuar con el control.
 
Los tratamientos existentes hasta ahora, si bien son eficaces, también cuentan con tasas de recurrencia, a veces implican ciertas complicaciones por ejemplo en pacientes anticoagulados suspender el tratamiento; y los resultados cosméticos son, en algunos casos, poco satisfactorios. Todo esto afecta a la calidad de vida del paciente e incide sobre el cumplimiento de las recomendaciones terapéuticas y la eficacia a largo plazo del tratamiento.
 
Un extenso programa de evaluación clínica con más de 3.000 pacientes en todo el mundo ha demostrado las ventajas de la Terapia Fotodinámica con MAL crema con respecto a otros tratamientos como la cirugía o la crioterapia. “Necesitamos terapias que sean capaces de abordar lesiones de una manera más ‘holística’; es decir, no sólo tratar pequeñas lesiones sino toda el área, lo que se ha dado en llamar “campo de cancerización” de manera selectiva. En la actualidad contamos con la terapia fotodinámica, que justamente nos brinda esta posibilidad”, enfatizó el Dr. Szeimies. También remarcó la importancia de este tratamiento para aquellos pacientes a los que se les ha realizado un trasplante de órganos, ya que presentan 250% más de riesgo de padecer cáncer de piel no melanoma. “Tenemos una población grande, al menos en Europa, de personas que reciben un transplante de riñón o de corazón y que tienen un riesgo muy elevado de padecer cáncer de piel, agresivo e invasivo, ya que reciben medicamentos inmunosupresores por largo tiempo y altas dosis para evitar el rechazo del órgano transplantado. Ellos se benefician de una terapia como esta”, explicó el dermatólogo.
 
La TFD con metil aminolevulinato está aprobada en la Argentina para el tratamiento de la queratosis actínicas, carcinoma basocelular superficial y nodular y para el carcinoma espinocelular in situ o enfermedad de Bowen.
 
El futuro de la TFD en dermatología
 
El dermatólogo alemán presentó además las últimas novedades y potenciales usos de esta terapia más allá de las indicaciones de lesiones precancerosas y cáncer de piel no melanoma para la que está actualmente aprobada. “Uno de las grandes aplicaciones emergentes es el uso cosmético de la terapia fotodinámica; en el año 2002 tuvimos el primer reporte de España que indicaba que aquellos pacientes que habían recibido TFD para queratosis actínicas habían obtenido además como resultado una mejoría notable en el aspecto de la piel”, afirmó el especialista, quien detalló que algunos médicos están en la actualidad utilizando esta técnica con propósitos estéticos, por ejemplo para lesiones de la piel producto de la exposición solar.
 
Por otra parte, detalló que la TFD con metil aminolevulinato también resultó efectiva en el tratamiento del acné. “Existen estudios clínicos que indican que mejoraría los casos de acné inflamatorio”, afirmó. Finalmente, destacó que otro importante uso a futuro sería el tratamiento de la enfermedad invasora por staphylococcus aureus meticilino resistente adquirida en la comunidad (MRSA, por sus siglas en inglés).”Es un germen que permanece en la piel y que es resistente a los antibióticos, con la TFD con MAL se podría eliminar la bacteria de manera efectiva”, concluyó.
 
 
Ventajas
Entre las ventajas de la Terapia Fotodinámica con Metil Aminolevulinato crema se destacan:
 
Es una técnica no invasiva que no requiere de procedimiento quirúrgico alguno ni deja cicatrices.
Es un tratamiento selectivo, limitando su acción al tejido cutáneo dañado. No afecta el tejido sano.
Presenta un excelente resultado cosmético, el mejor de todos los tratamientos disponibles hasta la fecha y su periodo de recuperación es mínimo.
Cuenta con altas tasas de curación para los casos de Carcinoma Basocelular y Queratosis Actínicas y Carcinoma espinocelular in situ.
Es una técnica sencilla de aplicar pero sólo un médico entrenado en esta técnica debe dirigir el procedimiento
Generalmente no presenta riesgo de infección ni complicaciones posquirúrgicas.
Requiere mínimos cuidados postoperatorios: Evitar la exposición al sol en los 2 días posteriores al tratamiento y usar protector solar hasta que lo indique su dermatólogo para evitar la hiperpigmentación posterior.
Está indicado para Carcinomas Basocelulares difíciles de tratar, en los que no sería conveniente una cirugía.
Es una técnica que no resulta intimidatoria para el afectado ya éste puede seguir con su vida normal desde el primer momento.
 
 


 
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
 
 
Tipos de cáncer de piel no melanoma
 
Carcinoma Basocelular:
Es la forma de cáncer de piel no melanoma más frecuente.  Alrededor del 75% de todos los tumores cancerosos de la piel son carcinomas Basocelulares. Su crecimiento es lento, se pueden desarrollar a lo largo de meses o años, rara vez se extiende a otras partes del cuerpo pero si no se tratan pueden convertirse en lesiones peligrosas. Suele aparecer en zonas del cuerpo que están expuestas al sol, como la cara, orejas, cuello, cuero cabelludo, hombros y espalda. Raramente se expresa en partes del cuerpo no expuestas a la luz solar. Cualquier persona con un historial de frecuente exposición al sol puede desarrollarlo, sin embargo,  las personas de piel y pelo claro, de ojos azules, verdes o grises tienen mayor riesgo. Aquellas personas cuyas profesiones implican largos periodos de tiempo al aire libre o que pasan mucho tiempo bajo el sol, también tienen mayor riesgo de padecerlo. Casi el 96% de los casos ocurre en personas de más de 40 años.
 
El Carcinoma Basocelular puede tener diversas formas clínicas pero un signo claro es una herida que sangra y duele; parece curada y luego aparece de nuevo.
 
Nodular: la apariencia más común es una pequeña sobreelevación hemiesférica de color blanco perlado acompañada en ocasiones de capilares en su superficie.
Superficial: son lesiones de color rojo que presentan diversas formas y tamaños, levemente escamosas y con borde perlado sobreelevado; puede presentar pequeñas ulceraciones que pueden o no estar cubiertas de una costra. Se desarrollan principalmente en el tronco superior o los hombros. Pueden ser difíciles de diagnosticar y normalmente se confunden con otros desórdenes de piel como psoriasis o eccema.
Esclerodermiforme o Morfeiforme: es una forma poco común que se presenta en forma de cicatriz clara o de color nacarado o como mancha con bordes irregulares.
 
 
Carcinoma Espinocelular:
Es el segundo cáncer de piel más frecuente y su incidencia es cada vez mayor. Como en el Carcinoma Basolelular la principal causa es la acumulación de exposiciones solares a lo largo de los años. Sin embargo, el Carcinoma Espinocelular es más peligroso que el Basocelular. Aparece normalmente en zonas expuestas de la piel y se muestra como una mancha enrojecida y escamosa, que puede sangrar o ulcerarse.
 
Un número de casos de Carcinoma Espinocelular puede haberse originado de una Queratosis Actínica. La Queratosis Actínica (QA) o Queratosis Solar es una lesión precancerosa de la piel muy común, que resulta de la exposición a los RUV (luz solar y/o fuentes de luz artificial). Se utiliza el término “precanceroso” porque si no se la trata la lesión puede derivar en una lesión maligna. Se desconoce qué lesión de QA llegará a convertirse en cáncer. Y, por eso, todas las lesiones sospechosas deben ser diagnosticadas y tratadas a tiempo. Las QAs se caracterizan por manchas rojas rugosas y ásperas al tacto, se la encuentra también en el dorso de las manos, antebrazos, cara, calvas y otras áreas expuestas al sol. Hasta un 26% de las lesiones de QA pueden curarse espontáneamente sin medicación. No obstante, se estima que entre un 0.25% y un 20% de dichas lesiones se convierten en Carcinoma Espinocelular.
 
 
Deja tu comentario

Nombre
Email

Enviarme un email cuando alguien conteste a este tema.
Por favor, indica un email válido. Si no deseas recibir una alerta por email cuando alguien conteste a este tema desactiva la casilla superior.
Comentario:
Has introducido muy poco texto.

 Cambiar código
Introduce el código antispam que ves a la izquierda.
Código:
Introduce el código antispam que ves a la izquierda.




PMFARMA se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere fuera de tema, ofensivos o que atenten contra la integridad de personas físicas o jurídicas. PMFARMA no hace ningún uso de los datos facilitados en este formulario más que prestar el servicio de notificación de alerta.